La reforma sanitaria de Obama, en la cuerda floja ante la división del Supremo

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El destino de la ley estrella del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la reforma sanitaria, se encuentra en la cuerda floja tras las dudas expresadas este martes por los magistrados más coservadores del Tribunal Supremo del país.

Un aluvión de preguntas escépticas han puesto de manifiesto, durantedos intesas horas de sesión, hasta qué punto una decisión sobre esta ley y su punto más controvertido, el llamado «mandato individual», cuenta con posturas enfrentadas que ponen en duda suconstitucionalidad.

La parte positiva para Obama es que en el debate, celebrado ante 400 personas, el bloque progresista ha mostrado su apoyo a la ley pero sin embargo, los conservadores, que son mayoría con cinco magistrados, son escépticos. Son ellos los que podrían propiciar la eliminación del «mandato individual» en el fallo sobre la reforma sanitaria que el Supremo dará a conocer el próximo mes de junio.

División explícita

Según informa «The New York Times», como era de esperar, los cuatro magistrados progresistas (Ruth Bader, Stephen Beyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan) han hecho una encendida defensa del «mandato individual».

Por su parte, los dos jueces conservadores, el presidente del tribunal, John Roberts, y el magistrado Anthony Kennedy, han centrado sus preguntas en los límites que tendría el poder federal si los que se oponían a comprar un seguro médico son obligados por ley a adquirir uno: «¿Se puede crear comercio para regularlo?», le ha preguntado Kennedy al abogado del Estado, Donald Verrilli.

Roberts se ha servido de un ejemplo más que gráfico para explicar su postura estableciendo un paralelismo sobre la compra de seguro médico y la de teléfonos móviles, según «The New York Times».

La sesión más importante

Los magistrados más conservadores, Samuel Alito y Antonin Scalia, también han enfocado sus preguntas para poner de manifiesto su oposición: «¿El hecho de que no haya comprado algo puede hacer que me someta a una regulación?».

La sesión de este martes era la más importante de las tres previstas para esta semana por la sala de nueve jueces que deberán decidir si la norma que impone un nuevo sistema sanitario es constitucional o no.

El «mandato individual» ha cosechado un amplio rechazo en el opositor Partido Republicano y en otros sectores conservadores, por estimar que el Gobierno no puede obligar a los ciudadanos a comprar un servicio si ellos no lo desean. El argumento de la administración es que los ciudadanos, lo quieran o no, necesitan tener una prestación sanitaria porque en algún momento de su vida precisarán de atención médica.

Una encuesta elaborada por el centro demoscópico CNN/ORC ha puesto de manifiesto que la reforma sanitaria está logrando paulatinamente un mayor respaldo en la sociedad estadounidense, especialmente entre los votantes independientes, los que no están registrados como votantes de ningún partido, aunque la norma todavía es rechazada por la mitad de los consultados.

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[Enlace retirado]

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