La troncalidad “agrede por omisión a la Medicina de Familia y no nos defendemos”, denuncian las cátedras SEMG de la especialidad

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¿Hacia dónde va la Medicina de Familia? El paisaje que se ve ahora mismo ofrece “muchas nubes, no podemos seguir así”, se ha dicho en la mesa de debate ‘¿Quo Vadis, Medicina de Familia?’, celebrada en el XVIII Congreso Nacional, XII Internacional, de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), en la que han participado representantes de las cuatro cátedras que esta Sociedad Científica tiene en las facultades españolas. La visión pesimista, “o realista” de la especialidad de MF, se extiende desde la formación, con “residentes que ya llegan quemados” al ejercicio profesional. Y el futuro no ofrece grandes perspectivas, con una troncalidad que, como se ha recordado en la mesa, “agrede por omisión a nuestra especialidad; nos agrede de forma continua, y nosotros no nos defendemos”, se dice, asumiendo cierta culpa.

María Pilar Rodríguez Ledo, responsable del grupo de investigación de la SEMG e integrante del equipo directivo de la cátedra de Medicina de Familia SEMG de la Universidad de Santiago de Compostela, ha moderado la mesa de debate, en la que han participado representantes de otras cátedras SEMG: Francisco Hernansanz (Pompeu Fabra), que ha dado una visión global desde la economía de la salud; José Manuel Cucalón (Zaragoza), que ha hablado del grado; y Manuel María Ortega (Cádiz), que se ha detenido en las dificultades para realizar posgrado.

“Ahora SEMG tiene cátedras de patrocinio. La MF está en una situación desigual ante lo que es la formación académica y la participación en la formación académica, y la única vía que de momento se ha encontrado son cátedras de patrocinio para poder, de algún modo, influir en lo que creemos que es la formación esencial de los estudiantes de Medicina y Odontología, avalada por la normativa de Bolonia”, ha explicado a EL MÉDICO INTERACTIVO la doctora Rodríguez Ledo.

“Otras entidades patrocinan otras, pero no hay departamentos en las universidades españolas, a diferencia de otros países europeos. Es entrar por una puerta lateral, la única que está abierta en este momento. Bolonia, en la práctica, no ha cambiado nada”, añade.

Precisamente en el Plan Bolonia comienzan las críticas de las cátedras SEMG. Bolonia dice “que en el Espacio Europeo de Educación Superior la formación ha de pasar de contemplarse desde la enseñanza al aprendizaje y desde lo específico a lo general, se pretende una formación integrada; y eso habla de Medicina de Familia. Entendemos que no se puede enseñar Medicina de Familia a los estudiantes sin los médicos de familia”, afirma María Pilar.

Para la representante de la SEMG, “la realidad es la que es: no estamos donde tenemos que estar; si a esto le llamamos pesimismo, puede ser; pero es la realidad. Y las cátedras están para detectar esta enorme área de mejora e intentar que se mejore”. Otro objetivo, que las facultades españolas tengan departamentos de MF, tampoco se cumple.

Apoyo a la Comisión Nacional

En la mesa se ha criticado que el Ministerio de Sanidad español “no hace caso a que la AP se la puerta de entrada al sistema sanitario y su eje”, y también la ausencia de planificación y de hacer caso a las recomendaciones del Consejo Nacional de Especialidades (CNECS), con una nula consideración hacia la especialidad de Medicina de Familia.

En este aspecto, la SEMG ha reiterado su apoyo a la decisión tomada por la Comisión Nacional de la Especialidad de MF, en el sentido de cesar en su actividad asesora, porque “si se buscaba una formación más integrada, ahora se disgrega más”.

Este planteamiento va en contra de la creación de nuevas especialidades, tal como propone el Ministerio de Sanidad; en especial, Medicina de Familia se opone a la creación de la especialidad de Urgencias. Aunque Rodríguez Ledo aclara la postura: “No se trata de plantear el problema de si se acepta a una especialidad o no, nadie está en contra de la especialidad de Urgencias como tal, sino de que no es el momento: primero tenemos que arreglar el tronco común, y que éste dé respuesta a lo que la legislación europea nos obliga, y después ya se hablará de las especialidades de que se trate. Se está desviando el tema de los aspectos principales”, señala.

La conclusión final es el desprestigio constante al que se lleva la especialidad de Medicina de Familia, la penúltima en el ranking de elección. “Es normal que esté tan baja: lo que no se conoce no se puede elegir. Si un estudiante no conoce la MF en la facultad, ¿cómo la va a elegir? Para nada es el eje del sistema. Pero es difícil que un político lo pueda entender, porque ellos tienen una visión a cuatro años y la mejora que necesita la AP no puede hacerse en cuatro años sino a largo plazo: la prevención, las actividades con crónicos, nuestra actividad esencial…”, concluye Rodríguez Ledo.

fuente

http://www.elmedicointeractivo.com/noticias_ext_OMC.php?idreg=10356

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